La magia de enseƱar
- Maite Riveira
- 17 may
- 2 min de lectura
Hay personas que llegan a nuestra vida para enseƱarnos una materiaā¦
y hay otras que, sin darse cuenta, nos enseƱan tambiƩn a creer en nosotros mismos.
Cada 15 de mayo celebramos a esos seres humanos que dedican su vida a formar generaciones con paciencia, amor y entrega. Celebramos a los profesores, quienes convierten un salón de clases en un espacio de sueños, aprendizajes y esperanza.
En el Colegio San Fernando queremos rendir un homenaje especial a todos nuestros docentes, porque sabemos que detrĆ”s de cada estudiante hay un maestro que lo impulsó a seguir adelante cuando sentĆa que no podĆa mĆ”s.
Ser profesor es quedarse despuƩs de clase para escuchar a un estudiante.
Es repetir una explicación las veces que sea necesario.
Es enseƱar con amor incluso en los dĆas difĆciles.
Es tener la paciencia del Profe Bolaños, quien demuestra que educar también es comprender y acompañar cada proceso con dedicación y humanidad.
Es inspirar desde el ejemplo, como lo hace nuestra rectora Ludys Gómez, cuya vocación y liderazgo reflejan el profundo compromiso que tiene con la educación y con toda la familia sanfernandina.
TambiĆ©n es enseƱar con cercanĆa, como el profesor Carlos Ochoa, quien deja huellas a travĆ©s de su entrega y disposición; o transmitir es dedicacion y motivación como la de el profe Suesca, recordĆ”ndonos que un buen maestro nunca deja de creer en sus estudiantes.
Hay profesores que iluminan el aula con su energĆa y hacen que aprender se sienta mĆ”s fĆ”cil. El entusiasmo de Paola Cruzco y la sensibilidad de Luisa Zuleta son ejemplo de esos docentes que enseƱan no solo con palabras, sino tambiĆ©n con el corazón.
La educación tambiĆ©n necesita maestros que entiendan que cada estudiante tiene una historia distinta. Y ese compromiso se refleja en la entrega del profe Luis Daniel y en la pasión con la que el profesor Ćngel Padilla entrega cada enseƱanza.
Hay huellas que permanecen para siempre. Como la disciplina y responsabilidad que transmite Juan Alberto Córdoba, o la alegrĆa con la que la miss Olga logra llenar cada espacio de motivación y cercanĆa.
TambiĆ©n estĆ”n esos docentes cuya esencia transmite cariƱo y empatĆa: la amabilidad de la miss Julieth, el carisma del profesor Johny y la dedicación de la miss Leslie hacen parte de los recuerdos mĆ”s valiosos que los estudiantes conservarĆ”n a lo largo de sus vidas.
Y aunque a veces no dimensionen el impacto de su trabajo, profesores como William JimĆ©nez, Vanessa Dodino, Jeiner Barros, Yoseling Tamara y Alex Arlantt construyen dĆa a dĆa mucho mĆ”s que conocimiento: construyen confianza, sueƱos y futuro.
Hoy tambiĆ©n queremos agradecer la entrega diaria de Merlys Urango, la responsabilidad de JosĆ© Brito, la vocación de Jhonatan Sarmiento y el compromiso de Eurides MartĆnez, quienes diariamente dejan parte de sĆ mismos en cada enseƱanza.
Agradecemos igualmente a Ivonne, Mireya, Esthefany, Sdeinlinfg, Jhon Maestre, Geinner Aragón y a todos los demÔs profesores que hacen del colegio un lugar donde no solo se aprende, sino también se crece como ser humano.
Porque el verdadero poder de un profesor no estĆ” Ćŗnicamente en enseƱar una lecciónā¦
sino en tocar vidas de una manera tan profunda, que sus palabras y enseñanzas permanecen en el corazón incluso muchos años después.
Gracias por su paciencia.
Gracias por su entrega.
Gracias por enseƱar con el alma.




















